Introducción
En los últimos años, la mayoría de las consultas que recibimos son para lacar en blanco puertas, armarios y muebles que antes eran de tonos oscuros o de madera vista. No es casualidad: es una de las formas más sencillas de renovar visualmente una vivienda sin hacer obra.
Te contamos por qué se ha convertido en tendencia y en qué piezas suele dar mejor resultado.
Por qué se ha puesto de moda lacar en blanco
El blanco aporta luminosidad y hace que los espacios se vean más amplios, algo que encaja muy bien con el estilo de decoración actual, mucho más claro que el de hace 15 o 20 años.
Además, permite unificar elementos de distintas épocas (puertas antiguas, armarios heredados, muebles comprados en momentos distintos) bajo un mismo tono, dando sensación de conjunto sin tener que cambiarlo todo.
- Aporta luminosidad a la estancia
- Actualiza el estilo sin cambiar de mobiliario
- Unifica piezas de distintas épocas bajo un mismo color
- Combina con prácticamente cualquier decoración
En qué piezas funciona mejor el blanco
El lacado en blanco funciona especialmente bien en puertas interiores, armarios empotrados y muebles de salón o dormitorio con líneas sencillas. En cocinas, también es una de las opciones más solicitadas para dar un aspecto más actual sin cambiar los muebles.
En muebles con mucho detalle tallado o molduras, el blanco también puede quedar muy bien, resaltando el trabajo de talla en vez de ocultarlo bajo un tono oscuro.
¿Y si no lo tienes claro?
Si estás valorando lacar en blanco tus puertas, armarios o muebles, cuéntanos tu caso y te decimos si es una buena opción para tu vivienda. Consulta nuestros servicios de lacado de puertas y lacado de armarios, o escríbenos en contacto.
Preguntas rápidas
Un lacado bien hecho con un producto de calidad resiste bien el uso diario. Como en cualquier color claro, las marcas se notan algo más que en tonos oscuros, pero se limpian con facilidad.
Sí, es una opción habitual, por ejemplo lacar las puertas en blanco y dejar el suelo o algún mueble concreto en su tono de madera original.
Puedes elegir entre distintos niveles de brillo, desde mate hasta satinado, según el estilo que busques para tu vivienda.
El blanco lleva ya varios años como una de las opciones más demandadas, y al ser un tono neutro combina bien con cambios de decoración futuros sin tener que volver a lacar.